Nueva estafa, al pasarse por clientes...

Es muy triste ver, leer y escuchar el México en el que vivimos... Ya no existe un espacio que no se preste a corrupción, extorsión o abuso.


Nosotros somos una PyME que está en búsqueda constante de clientes y nuevas oportunidades; como todas me imagino. Hace como tres meses, nos contacto un supuesto Jorge Beckman, diciéndonos que trabajaba en el SAT y requería de nuestros servicios. Nos entusiasmamos por la dimensión del cliente potencial y por ser un proyecto a nivel nacional.



Haciendo zoom a su imagen de perfil, vemos claramente la edición en PowerPoint, jaja.


Tuvimos una llamada larga, de unos 45 minutos, en la que hablamos de sus problemas de señalización, seguridad, flujo de personal, su jornada laboral intensa y hasta dejó relucir temas de su vida personal. Al otro lado del auricular, una voz agradable, que habla de transparencia y trabajo en equipo.


Todos los problemas que deseaba resolver en la aduana, son conocidos por nosotros al tener como cliente a Aaacesa Almacenes Fiscalizados. Es un espacio en el que hemos trabajado varias veces. Era evidente que "Jorge Beckman" habla del mismo lugar.


Al fondo, suena el teléfono fijo. Se disculpa un momento. Sin colgar, toma la llamada... Mantiene una conversación en la otra línea que con claridad se puede distinguir. Un conocido que le insiste en la compra de unas computadoras que en teoría, Jorge ha incautado a Liverpool por violación a las leyes de importación. Se tiene que deshacer de ellas porque lo van a auditar. Además, hay teléfonos celulares y tabletas. Prácticamente regala los equipos. Laptops por 10,000 pesos, smartphones por 4,500, tabletas por 2,500. Cuelga.


Continua la llamada y hablando de los problemas que hay que resolver. Le platico de nuestros servicios y acordamos vernos a finales de la semana en sus instalaciones par hacer un scouting y evaluar el proyecto.


Justo antes de colgar, me pregunta si no me sirve alguno de los equipos que le sobran. Le digo que es posible que nos interese alguno, pero que lo revisamos el día de la visita. Cambia a un modo más tajante y me insiste que debo decidir en ese momento porque lo auditan antes de esa fecha. Le digo que lo voy a meditar, algo no sonaba bien. Me pide depositarle 400 pesos por el envío del equipo en Uber, que es de él y que el pago del equipo lo podemos ver después. Si algo estaba raro, ahora ya nada tenía sentido. Ya era tarde, le comenté que al día siguiente le daría respuesta.


Al día siguiente, antes del mediodía, recibo un mensaje de su parte diciendo que soy un miserable que me di a conocer por 400 pesos. El cambio de actitud me pareció muy raro. De un tipo amable y bonachón que me había confiado temas de su familia, a un tipo agresivo.


Entonces empecé a revisar el historial de mensajes y mails. Pequeños detalles a los que no les había prestado atención por estar trabajando a tres bandas.


Primer detalle; su mail era aduanas-sat@outlook.com; obvio falso.


Segundo detalle, cada vez que me mandaba un mensaje de whatsapp, adjuntaba una imagen con el logo del SAT; cosa que nadie hace. Imaginen tener que adjuntar el logo de su empresa cada vez que mandan un mensaje...


Tercer detalle, cuando le marcaba y no contestaba, siempre tenía un pretexto muy exagerado con una explicación muy elaborada por la cual no podía tomar la llamada. Explicaciones de sobra.


Total, lo intenté denunciar con sus teléfonos pero los canales que encontré pedían mis datos y no quise (¿a quién se le ocurre semejante estupidez?).


Pasó el tiempo y lo olvidé por completo. Hasta este martes que lo platicábamos en la agencia. Y como invocado por el destino, ayer miércoles nos contacta una persona por el chat de nuestra página. El ingeniero "Gabriel Garza Sada". Marcamos para conocer sus necesidades.


Casualmente el mismo patrón que "Jorge Beckman". Tenía los mismos problemas en las instalaciones de las mismas aduanas, con las mismas responsabilidades, igual de amables, igual de larga la llamada, con correo falso y mandando mensajes de whatsapp con el logo del SAT.


Ambos, vendieron un proyecto enorme, considerando que supuestamente llevaban las aduanas a nivel nacional. Buscaron engancharnos con los productos baratos, para que al final, el depósito del Uber fuera algo de risa que nos convenía pagar, casi en el momento, para obtener el beneficio de equipo a precio muy bajo y la posibilidad de un gran proyecto. Son factores de distracción. El pastel enorme, para quedarse con las migajas y que no te des cuenta.


Colgamos y por la tarde me mandó un mensaje con el nombre de alguien más, una lista de precios de risa y varias fotografías de los supuestos equipos. Al poco tiempo, un audio disculpándose porque me envió esa información por error; pero que cualquier cosa que quisiéramos nos la podía vender. Simplemente depositándole lo del Uber. Le respondí que no había problema y que no nos interesaba.


Hoy por la mañana otro mensaje de su parte intentando confirmar una cita, nuevamente con el logo del SAT.


Ya en la tarea de "detectives" y querer encontrar cosas en común, nos percatamos que en los correos, Jorge y Gabriel ponen sus datos, y casualmente, ambos comparten el mismo Nextel, jajaja, que ya ni existe y que claro, nadie se lo cuestiona porque ya no se usa.


Entonces, al no querer denunciar con nuestros datos personales, preferimos compartirlo en esta red, que aunque no termina siendo 100% anónima, pero existe una mayor seriedad y compromiso con los que la integran y nuestros contactos, con miras a poder evitar que sigan lucrando con esta estafa.


México, el México seguro

de mi casa es tu casa, ha desaparecido. Todo es motivo de estafa o abuso. Esperemos recuperarlo poco a poco y el único medio que conocemos es trabajando, creando y compartiendo estas historias para dejar menos espacio a esas personas.


Recordemos que somos más los buenos.


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